No. 01
La daga y la rosa
Una daga atravesando una rosa roja: la discusión más vieja del tatuaje, el amor y sus pequeñas heridas. Trazo negro grueso, tres rojos, sin pedir perdón.
La plancha flash · actualizada cada semana
Variantes frescas que el estudio genera cada viernes. Pincha una, llévala a tu tatuador, o ábrela en el Estudio para probarla sobre tu piel.
No. 01
Una daga atravesando una rosa roja: la discusión más vieja del tatuaje, el amor y sus pequeñas heridas. Trazo negro grueso, tres rojos, sin pedir perdón.
No. 02
Una polilla esfinge calavera dibujada en neo-trad, con una calavera pequeña dentro de cada ala. Va mejor en la escápula, donde las alas pueden abrirse sobre el trapecio.
No. 03
Una cabeza de lobo partida en polígonos limpios, mitad retrato, mitad constelación. Pensada para el antebrazo, donde las formas pueden seguir el músculo.
No. 04
Una serpiente enroscada, dibujada con una sola línea finísima que no se levanta nunca. Hecha para la muñeca, para abrazar el hueso y asomar por el puño de la camisa.
No. 05
Una máscara Hannya pillada a mitad de transformación, rabia y pena a la vez. Dimensionada para la pantorrilla, donde el irezumi siempre ha vivido.
No. 06
Una cordillera dentada en negro puro, sin lavado gris, sin atajos. Cruza el esternón como un horizonte oscuro entre las costillas.
No. 07
Ocho lunas construidas punto a punto que bajan por la columna, de creciente a menguante. Cada fase es un universo de pinchazos, apilados como vértebras.
No. 08
La vieja orden de marinero, una letra por nudillo, dibujada con lettering pesado. Un recordatorio que puedes leer mientras te aferras a algo con todas tus fuerzas.
No. 09
Una peonía pillada justo antes de que caigan los pétalos, dibujada como una lámina de botánica. Cae natural sobre la curva de las costillas.
No. 10
Un ancla de trazo gordo envuelta en una cinta en blanco, esperando un nombre. La cinta está ahí para que puedas hacerla tuya sin redibujar todo.
No. 11
Un ojo solo en realismo blanco y negro, el iris atrapando un destello de luz, las pestañas casi húmedas. Va en la cara interna del bíceps, así solo se ve cuando tú quieras.
No. 12
Una rosa de los vientos reducida a los cuatro puntos cardinales y un solo anillo fino. Pequeña para el tobillo, discreta para llevar con cualquier cosa.
La plancha flash es un punto de partida, no un menú. Si ninguno de los doce te llama, entra directo al Estudio y dibuja algo que la pared nunca haya visto.
Cada viernes, Rien elige las 12 mejores variantes que el estudio ha sacado esa semana. Nada reciclado, nada robado del libro de otro artista. Si un diseño llega a la pared, es que se hizo aquí en Amberes, para ti.